Viajar sola a Jordania

Lydia González Zapata


Amán de noche

Antes de emprender mi viaje al Reino Hachemita de Jordania, algunas personas me preguntaron si debía cubrirme la cabeza, el cuerpo entero o si era buena idea irme sola a un país musulmán. El caso es que Jordania me pareció un reino amable y no me había planteado la posibilidad de recorrerme los desiertos bajo un velo. Si estás pensando en viajar sola a Jordania, no es necesario que te lleves ninguno. Las extranjeras, como turistas, gozamos de libertad pero ¿cómo es la vida de las jordanas?

Siendo Jordania vecina de países como Irak o Arabia Saudí, una piensa que la mujer tiene poco que decidir y mucho que soportar. Desde luego no es lo mismo ser autóctona que turista. La tradicional hospitalidad de los jordanos y el turismo como su principal fuente de ingresos, hace que puedas viajar sola a Jordania sin ningún problema. Si vas a ir próximamente, puedes leer mi otro post 10 cosas que no sabes sobre Jordania.

¿Cómo es ser mujer en Jordania?

Me alegré al saber que es habitual hacer una carrera universitaria en Jordania, también para ellas. Hay muchas facultades que reciben estudiantes de otros países del golfo Pérsico. Es decir, su universidad está bien considerada. En las zonas rurales la cosa cambia pero las mujeres de Amán u otras grandes ciudades, pueden hacer estudios universitarios.

El tema es lo que puedes hacer luego con tu diploma. En no pocas ocasiones, la mujer no puede trabajar desvinculada del seno familiar. Es decir, pueden trabajar en la empresa familiar y probablemente evitando la cara al público. Tras la carrera, las jordanas suelen tener a su futuro marido esperando y éste no va a permitirles ejercer, por celo, por vergüenza, por honra, por evitar críticas, y mil cosas más.

Lo habitual es casarse jóvenes y tener hijos jóvenes también, con lo que eso de la carrera profesional queda totalmente aparcado en el caso de las mujeres. Aun así, las jordanas que conocí hablaban muy bien inglés y habían viajado por el mundo solas. Por el momento, se estaban escapando del matrimonio, con el consentimiento de sus padres, a sabiendas de que una vez hecho, se les acabaría la libertad.

¿Cómo visten las mujeres en Jordania?

Amán es una capital de unos cinco millones de habitantes, muy turística, en la que las grandes avenidas, los rascacielos y las urbanizaciones de lujo son algo habitual en el paisaje. Si optas por viajar sola a Jordania, mejor hazlo de octubre a abril. Recuerda que en Amán nieva en invierno y que si hace calor, es mejor vestir prendas finas y largas que te protejan del sol y respeten las costumbres.

Por las calles de la capital, muchas mujeres iban con velo o sin él, otras con túnicas entalladas y bellamente bordadas, otras a la occidental en vaqueros, otras con el niqab, que es una túnica negra y varios velos que solo dejan ver los ojos. Las que lo llevan también cubren sus manos con guantes negros y los tobillos con calcetines negros también.

Bañarse en las playas de Aqaba

El niqab es típico de Arabia Saudí y por su cercanía a la ciudad de Aqaba, es habitual ver a los hombres bañándose en el mar bajo el sol abrasador del verano y a las mujeres con sus velos negros pasando un calor sofocante.

En general, en la cultura islámica está mal visto enseñar el cuerpo, por ejemplo, que un musulmán se exponga en pantalón corto es considerado una vergüenza. Pero a la hora de ir a la playa, ellos sí usan un bañador hasta las rodillas.

Si vas a viajar sola a Jordania, te vas a bañar en bikini y no quieres sentir mil y una miradas sobre ti, puedes coger un taxi (5JOD) y dirigirte al sur de Aqaba donde las playas están casi vacías y con bastantes occidentales enseñando las carnes. No hay muchos bares por la zona, llévate comida y agua y echarás un día perfecto.

No te extrañes si ves una familia jordana disfrutando del baño en el mar. Ellos también lo valoran pero las mujeres lo hacen con toda la ropa puesta, quizá las verás sentadas en la orilla con el niqab. Puedes quedarte cerca de ellos y tomar el sol como si nada, pero ten en cuenta que para ellas resulta incómodo verte a ti en bikini y ellas en niqab. Por solidaridad, yo me ponía bastante lejos de las familias.

No te pierdas hacer un snorkel porque el fantástico arrecife a rebosar de vida, magia y color, es muy difícil encontrar algo así en otra parte del mundo. Sus aguas cristalinas y temperatura agradable, la casi ausencia de corrientes y lo único del lugar, se te grabarán en la memoria. Yo aún siento que estoy allí.

La vida de Amán


No te pierdas el Jafra para cenar y fumar narguile en Amán.

Hacer una paradita para tomar un té con menta es de lo más típico.

Amán es una ciudad fantástica, enorme y con muchas cosas que ofrecer. Te sorprenderá la vida nocturna de la capital jordana. Cientos de terrazas, bares, parques, personas en la calle. Su atmósfera es atractiva y todo el mundo es bienvenido. Si vas a viajar sola a Jordania, disfrútala al máximo.

Amán es la ciudad que miles de palestinos, sirios, iraquíes, saudíes, egipcios, etcétera, han elegido como su nueva casa. Por eso, su mezcla cultural es riquísima. Te llamarán la atención el tráfico y la manera de conducir. En medio del caos, los coches fluyen y todo marcha bien. Te recomiendo tomar un taxi mejor que conducir tú, más que nada porque te ahorras estrés al volante, de eso ya tenemos bastante también aquí.

No te pierdas el atardecer en la ciudadela de Amán, los antiguos templos romanos y el teatro silencian el bullicio de la ciudad desde las alturas. Bajo un sol anaranjado que ha visto las más importantes civilizaciones y culturas pasar, sentirás que de alguna manera, tú también eres de allí.


Hamze, mi taxista, me llevó a conocer una de las fortalezas de Saladino.

Comiendo con los guías de Jerash, la ciudad romana.